Experiencias·Familia·Meniños

Experiencia dos Obradoiros de Atención Integral a Mulleres Vítimas de Violencia de Xénero, que seguen en marcha durante a corentena.

Imaxe cedida por unha das nais participantes no programa

No mes de febreiro na Rede do Programa CaixaProinfancia en Pontevedra comezamos a realización dos Obradoiros de Atención Integral a mulleres vítimas de violencia de xénero e os seus fillos e fillas (polas súas siglas PAI) dentro do marco do Programa promovido pola Fundació Bancaria “la Caixa”.
Para a implementación deste programa recibimos unha formación intensiva nos mes de maio do ano 2019. Este obradoiro de carácter socioeducativo ten unha dobre vertente de intervención ao traballaren tanto coas nais coma cos nenos e nenas.
O principal obxectivo é promover a resiliencia e crear oportunidades reparadoras do dano tanto nas nais coma nos fillos e fillas.

As sesións de carácter grupal permiten xerar un compromiso amplo para a participación pero tamén unha potente ferramenta xeradora do cambio e reforzadora dos logros acadados por cada persoa participante así coma unha oportunidade de crear unha rede de apoio informal que pode extenderse máis aló das propias sesión e agardamos perdure no tempo unha vez rematadas todas as sesións.

Imaxe dunha das actividades dos Obradoiros de Atención Integral a Mulleres Vítimas de Violencia de Xénero e os Seus Fillos e Fillas

Como técnica deste programa gustaríame compartir unha experiencia recente que se ten producido nestes días de estado de alarma e que consideramos coma unha mostra de resiliencia e apoio mutuo, unha situación positiva que nestes días é máis necesaria que nunca.

No grupo de nais do Programa de Atención Integral de mulleres vítimas de violencia de xénero e os seus fillos e fillas en Pontevedra pasou algo curioso con isto do confinamento. Como técnicos creamos un grupo de  Whatsapp con elas tras a segunda sesión, (fixemos 3 sesións pero 2 mamás non puideron incorporarse, o luns da semana anterior ao estado de alarma incluíronse no grupo de wasap para que fosen tendo contacto coas outras mamás de xeito que a súa incorporación ao grupo fose o máis natural posible). 

A cuestión é que a semana pasada, de maneira espontánea atopeime que estaban a darse apoio mutuo e que dúas delas contaban que escriben reflexións, experiencias, relatos… unha delas ata ten dous libros escritos pero sen publicar.

Con certo medo una delas compartiu no grupo o último que escribiu, todas o recibiron moi ben e ela sentiuse animada e motivada así que lles propuxemos facer un blogue. De seguido se puxeron en marcha e creárono. 

Deste blogue queremos compartir algunhas palabras dunha das participantes, supervivinte dunha dura situación de violencia de xénero. Agardamos que esta narración da súa experiencia poida ser de axuda para outras mulleres que estean a pasar por unha situación de violencia ou xa no proceso de recuperación.

Auroa Coego
Coordinadora do Programa CaixaProinfancia en Pontevedra

Imaxe: istockphoto.com

Quiérete … y entiéndete, yo también te entiendo

Primero quiérete, de todas las formas posibles,
para que nada de lo que hagan o digan,
te afecte.
Porque ellos juzgarán sin conocerte,
quiérete para que alguien te quiera de
la misma manera y no te acostumbres
a quererte como él te quiere.
Porque tal vez, solo tal vez
encuentres a la persona equivocada, a esa
que piensas que con un bofetón, un puñetazo,
escupitajos, empujones e insultos, quieras
creer que te quiere.
Primero quiérete y no tengas miedo,
porque cuando encuentres las personas
adecuadas te querrán y querrán que tú seas …
FELIZ

Fonte: Blogue do grupo de nais participantes no obradoiro.

https://quieretesol.blogspot.com/2020/03/quierete-y-entiendete-yo-tambien-te.html?m=0

Adolescencia·Experiencias·Familia·Infancia·Meniños

El sonido del silencio. La experiencia de Laura.

Imagen: Unsplash

Cuando conocimos a Laura, su silencio ocupaba toda la habitación. Cuando ella estaba presente, daba igual las personas que estuviesen hablando, o lo alto que gritasen, su silencio lo invadía todo, pero al igual que en la canción de Simon and Garfunkel, en su silencio pasaban cosas y solo había que aprender (y querer) escucharlas.

Cuando trabajas en la intervención social, las palabras son las principales herramientas de trabajo. Nos acostumbramos a escuchar lo que las personas nos cuentan, a darle un sentido, a devolverlo en forma de preguntas, de redefiniciones… Pero, ¿qué pasa cuando no hay palabras?. La ausencia de palabras nos pone en jaque, nos cuestiona y rápidamente pone en funcionamiento un listado de atribuciones, que según nuestra experiencia y nuestro grado de benevolencia y conocimiento, pueden limitarnos o ayudarnos a afrontar una situación, “lo que quiere esta niña es llamar la atención”, parece que a veces, cuando repetimos muchas veces algunas expresiones,  éstas pierden su significado. ¿Cuántas veces habremos escuchado esta frase como forma de quitarle importancia a un comportamiento de uno niño o niña cuando no se ajusta a nuestra idea de normalidad? ¿Cuántas veces nos hemos planteado cuales son las “buenas razones” de esa llamada y le hemos dado espacio a aquello sobre lo que quiere que pongamos atención?

Laura no siempre se había comunicado a través del silencio, hubo un tiempo en que lo hacía con palabras, palabras que en algún momento también perdieron su significado para convertirse en la confirmación de su inseguridad y desprotección, en ese momento y sin una voluntad consciente de hacerlo, dejó de pronunciarlas y el sonido del silencio ocupó su lugar.

Nuestra labor como profesionales consiste en prestar atención a las “llamadas” ayudando a restaurar la seguridad perdida, para que las palabras vuelvan a fluir recuperando su significado.

“El niño busca su voz.

(La tenía el rey de los grillos.)

En una gota de agua

buscaba su voz el niño.

No la quiero para hablar;

que llevará mi silencio

me haré con ella un anillo

en su dedo pequeñito…”

Federico García Lorca (El niño mudo).

La experiencia de Laura

Carta original de Laura p.1
Carta original de Laura p.2

Actualidad·Adolescencia·Experiencias

Adolescencia y homosexualidad

adolescentes_homosexualidad
Imagen: bristekjegor (Freepik)

Existe una creencia generalizada en nuestra sociedad que subraya la  existencia de un conflicto interior en los adolescentes a la hora de descubrir su homosexualidad. Por fortuna, desde nuestro punto de vista esto no deja de ser un falso mito como otros tantos que rodean al mundo homosexual en general, y que se hace más acentuado cuando se relaciona con el socialmente denostado término adolescente.

Las personas adolescentes homosexuales a los que hemos acompañado en nuestros programas no presentan conflictos diferentes a los de los adolescentes heterosexuales, y viven su sexualidad con similares dudas e incertidumbres relacionadas con nuevas experiencias que van descubriendo poco a poco y que van forjando su carácter.

Otro mito extendido que ha sido derribado al conocer las historias vitales de los adolescentes homosexuales versa en torno a su supuesta promiscuidad, aspecto que resulta sorprendente, ya que más allá de la experimentación propia de estas etapas evolutivas, los jóvenes con los que trabajamos mantenían parejas estables basadas en la fidelidad.

Más allá de aisladas y repugnantes actitudes homófobas, en la adolescencia se vive la homosexualidad con normalidad en el entorno próximo, y la adaptación con los grupos de iguales en los centros educativos, deportivos o de ocio dependen más de otros aspectos que de la propia condición sexual.

Cualquiera que recuerde esta etapa fantástica del desarrollo, podrá rememorar los vertiginosos cambios que se producían en su cuerpo y en su mente, y ellos no son ajenos a todas estas modificaciones que, si cabe, en la actualidad son todavía más veloces como consecuencia de los cambios que se producen en el propio contexto.

La tecnología provoca que lo que ahora mismo es trending topic, mañana caiga en el más absoluto de los olvidos, por ello los jóvenes de hoy en día son capaces de integrar en su propio ADN una capacidad de adaptación envidiable.

Paul Watzlawick afirmaba hace algo más de 40 años aquello de que “el cambio no solo es posible, sino que es inevitable”, hoy en día una frase de este calado pasaría desapercibida o, si cabe, podría ser trending topic por unas horas si algún influencer la pusiese en circulación.

Es por ello que el día de hoy es un día de celebración, ya que a pesar de que todavía quedan muchas conquistas sociales en pro de la igualdad real, es cierto que tras muchos años de lucha, los jóvenes de hoy en día tienen una fascinante capacidad de adaptación que le ofrece la posibilidad de descubrir y disfrutar de su sexualidad con mayor libertad que hace unos años.

Esperemos que el cambio siga encaminado en la dirección correcta, y que muchos de esos falsos mitos vayan desapareciendo tan rápido como desaparece un trending topic.

Roberto Antón Santiago
Psicólogo
Coordinador del Programa de Atención Familiar